-Que
malo es cuando te acostumbras al dolor. Puede que por eso ya, ni
llores, ni hagas pucheros, ni nada de eso, porque... prácticamente
ese es tu estilo de vida, y no, no puede ser. No puede ser que para
ti la felicidad sea algo raro, que no quieres estar así para que tu
vida no se disloque. La felicidad no es la meta, es el camino,
recuerda.

No hay comentarios:
Publicar un comentario